Asumo este es otro adiós que representa
lo cercanas que una vez fuimos,
y lo banal que alguna vez nos separó.
Lo ya escrito decide imponer más espacio entre
nosotras.
Echaré en falta tu forma de transformar cualquier tema
en algo digno de hablar.
Echaré de menos que me recuerdes que
si nuestra vida (lo material que importa) cabe en una maleta
estamos viviendo sabiamente.
Echaré de menos tu mirada curiosa,
y como sin pronunciar vocablo te reías de mí.
Te quiero. La vida tiene pensada dos estaciones diferentes para nosotras.
Echo en falta llegar a casa y que huela a hogar,
a bizcocho formando vida en el horno.
Gracias por incluirme en tu familia,
gracias por hacerme sentir parte de algo.
Gracias por aceptar mis excentricidades,
apoyar mis teorías.
Gracias por aquellos duendes hijos nuestros que roban calcetines y viven en las cloacas.
Gracias por hacer de esta vida aún más valiosa.
Me pregunto si aún me recuerdas.
Tienes total razón: la vida es demasiado corta para dedicarla al IG.
Me pregunto si volveremos a compartir vida…
Te quiero mucho.
Ha sido un placer conocerte, vivirte, reírte
y llegar hasta donde la honestidad nos ha dejado.
Eres un gran ser humano. Ahora mismo no sé qué dices, pero sé, me estás tomando el pelo.
Te quiero.
Puede que ahora sí me dé por pintar.
Seguiré esperando por ti en el Diario.
Y pase lo que pase seguiré tu consejo,
no atiborrar mi mochila de cosas inútiles.
Qué bonito capítulo representas en mí. 🙂
Qué bonito sabes existir.
Gracias por brillar,
gracias por influenciarme,
gracias por cada minuto de vida.
Te quiero, lo sabes, ¿verdad?
© Saliary Röman
A mi Ana
❤!
Cuéntame, qué te trae por aquí.